Bueno iniciemos con esto pues, aunque dudo que esto lo lean muchas o alguna persona, ya que ni siquiera le he dado la direccion a conocidos y amigos.
Resulta que los programas "periodisticos" que suelen presentarnos los canales privados (no digo nacionales porque usualmente esos no los ven en este pais) tipo El Mundo Segun Pirry (en muchas ocasiones), Septimo Dia o CTY que de alguna forma se han convertido en versiones renovadas de Siguiendo el Rastro o Usted que Haria o series por el estilo de finales de los 90 a modo de expiacion por no hacer ahondar en la labor periodistica (aunque no se propiamente que queremos que hagna ellos en ese proceso, pero igual lo exijimos).
El caso es que estos programas unidos a los noticieros, la radio y en la mayoria de los casos los medios impresos procuran hacer lo minimo por sacarnos de la coyuntura (que delicia de palabra), queriendo aceptar como buen periodismo el hacer un enfasis exacervado por el centro de la noticia (incluso hasta el ridiculo) pero que adolecen de la ubicacion de la misma, incluso para cosas superfluas.
Se que este es un tema repetido, que la gente lo dice una y otra vez, los periodistas, los abuelos, los papas y todo el que se precie de estar "informado", y no se si la gente que lo hace es conciente de eso, basicamente porque a mi modo de ver exijimos peras al olmo sin saber si nos gustan las peras.
La gente pide documentales, le gusta verlos (en su justa medida), y hasta se aficionana por aquellos de contenido politico, que los inmigrantes, que la segunda guerra mundial, que la guerra en medio oriente, en fin todo documental de esos que salen en los canales "culturales", y bueno los comentamos y hasta cierto punto los aceptamos como correctos y ciertos, cosa un poco diferente al hablar de nuestra historia.
Cuando sale un libro sobre X cosa relacionada con los tiempos que vivimos, ya sea paramilitarimo, guerrilla, narcotrafico o incluso cosas mas amables tipo deportes, ciencias, musica, en ese caso siempre saltamos mirando quien lo escribio, donde trabajo, que es lo que dice y de esa forma aceptamos el titulo o lo rechazamos. Pero en este momento de la vida nacional tan polarizado no es solo aceptacion o rechazo, sino fanatismo; es imposible hablar de algo que intente ponernos en contexto, de hablar de nuestra historia alejada del sensasionalismo de primera plana o extra de noticiero, sin que se empiece un debate a veces incendiario incapaz de reconocer la realidad que vivimos y que de algun lado salio. A mi modo de ver le tememos a intentar enterarnos de al menos una verdad y mas hoy por hoy donde muchos colombianos han podido cuadrar un modo simple de concebir la historia nacional entre buenos y malos, corruptos y santos, martires y vividores etc...
Es un momento ideal para alejarse de la realidad actual y darse un respiro para mirar con detenimiento como llegamos aca (para todo contexto) y de algun lado tienen que salir dichos espacios, para ir acostumbrando a la gente a no ver en blanco o negro sino que se interese a conocer el pasi por el que muchos se harian matar basados en fabulas periodisticas y dogmaticas y al fin poder escribir una historia colombiana que al igual que aquellos documentales extranjeros podamos de alguna forma aceptar, por mas que nos duela mirar atras.
domingo, 8 de febrero de 2009
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