martes, 7 de abril de 2009

Cosas de miedo

Los grandes cambios en una sociedad no son perceptibles hasta que nos vemos tan metidos en ellos que tardamos en darnos cuenta que fue lo que sucedio y en ocasiones es tarde. Para ese momento empezamos a recordar con cierto letargo el pasado inmediato y en un ejercicio de exprimir el hipocampo y otras estructuras cerebrales, traemos recuerdos a nuestra mente que se van uniendo unos con otros hasta describirnos de una manera mas o menos ordenada lo que nos llevo a estar donde estamos y en hacernos desear darnos de puntapies en el trasero por no haberlo visto cuando todo ocurrio.
De ahi vienen los golpes de pecho, los señalamientos, los meaculpa o las autoabsoluciones con lavada de manos incluida para de una vez empezar a buscar quien nos saque del atoyadero, como siempre suele ocurrir, delegamos el voto o una opinion para que otro surgido de la nada diga como volver por el buen camino.
Y asi ocurre, siempre, en todo ambito de nuestra adolorida patria, ya sea futbol, television, periodismo, economia, politica, literatura y un sin fin de actividades que nos recuerdan el porque seguimos siendo desde casi nuestra creacion aunque no existiera tal titulo, un país en vias de desarrollo.
El caso es que hoy por hoyme hallo en la reflexion del primer parrafo de este escrito buscando como carajos se nos fue montando disimulada....error, descaradamente, la ola ultraconservadora y moralista que desde hace cierto tiempo, digamos sin buscar culpables....6 años, se ha posesionado de los mas diversos campos de la vida naciona, que los gays son adefesios, que la mata que mata y te vamos a curar aunque no quieras, que para cualquier cosa que pasa hay que retomar los valores o poner penas mas altas, o que todo debe estar en la contitucion como nueva ley, como si ya el colombiano promedio fuera incapaz de pensar y prefiriera aceptar que lo nuestro es ambivalencia pura, gente buena y mala, la patria y los antipatriotas, lo moral y lo depravado, lo politicamente correcto y las verdades de perogrullo. Lo que sea, ya como se habia dicho antes no es malo defender lo indefendible de otras epocas donde creimos estar cerca a una democracia moderna, sino que es necesario olvidar parte de ese "pasado decadente" y ladino para entregar una vez mas nuestros cuerpos al papito estado, cristo, la familia, lo imperturbable y satanizar el cambio.
Pues bien mi querida Colombia...en unos cuantos años nos veremos, no porque me piense ir, sino porque no deseo destaparles la venda, si es que algun dia se dan cuenta que la tienen.